Publicado el 7 de octubre de 2026
Traducción profesional inglés–árabe: cómo preparar el encargo
Prepara contenido jurídico, financiero, comercial y digital según su finalidad.
Explica quién leerá el texto
Un informe interno, un contrato y una web pública requieren decisiones distintas. Indica público, país, finalidad y acción esperada, además de los idiomas de origen y destino. Para el árabe, aclara si necesitas árabe estándar moderno o una voz concreta; un mismo estilo no sirve para todos los públicos.
Comparte la terminología antes de empezar
Facilita nombres aprobados, glosarios y traducciones anteriores validadas. Señala qué términos deben conservarse en el idioma original. Para textos financieros o jurídicos, identifica las referencias y explica las siglas. Pide al responsable aclaraciones sobre pasajes ambiguos; una redacción cuidada no debe ocultar incertidumbres del original.
Planifica el formato además de las palabras
Para webs y software, comparte capturas, límites de caracteres y contexto. El árabe cambia la dirección de lectura: botones, puntuación, cifras y textos bilingües necesitan atención en su diseño real. Acuerda si el trabajo incluye traducción, revisión, formato o comprobación final. Para informes, facilita tablas editables e identifica la versión definitiva.
Conoce la experiencia profesional
En SDL, parte de RWS Group, de 2018 a abril de 2024, Odette tradujo y revisó contenido jurídico, financiero, informático y comercial entre inglés y árabe. Su CV menciona proyectos con Goldman Sachs, HSBC, LinkedIn y Amazon dentro de ese puesto. Son referencias de experiencia profesional, no recomendaciones ni una afirmación de que cada organización sea cliente directo de su oficina independiente.
Acuerda una entrega clara
Define entregables, plazo, referencias y alcance de las revisiones antes de empezar. Designa a una persona para reunir comentarios. Si cambia el original, identifica los nuevos pasajes y la versión. Un encargo bien definido permite un presupuesto más preciso y una revisión más fluida.